sábado, 17 de diciembre de 2011

Miedo.. ¿a qué?


Miedo.. miedo de hablar, de mostrarnos, de cambiar, de SER.. Si nos ponemos a pensar, son muchos los momentos en los que este maldito (para no decir adjetivos más agresivos) sentimiento de ahogo propio nos impide hacer lo que realmente queremos, nos impide andar por ahí sin esa careta que tantas veces necesitamos poner para evitar... ¿para evitar qué? 
A ver, pensemos, de dónde surge el miedo.. si quiero cambiar mi vida, ¡la cambio! ¿a qué le temo?, si quiero ser feliz.. ¿no sería más fácil SER FELIZ?, en vez de perderse en eternas rutinas y excusas, en eternos lamentos y contradicciones, que.. al fin y al cabo, nos asustan cada vez más..
TODO lo que hacemos tendrá una contrapartida, una consecuencia, pero.. ¿no es mejor arriesgarse por lo que uno quiere y enfrentar aquello que vendrá como regalo por habernos animado?, la palabra consecuencia no significa dolor, ni mal estar, ni sufrimiento (busquemos en el diccionario), sino que es el hecho siguiente a otro hecho, en este caso, lo siguiente a hacer lo que sentimos ¿qué tan mal nos puede ir?..

Arriesgarse, Animarse, Cambiar.. Perder el miedo, perder la mirada del otro, esa maldita mirada que tanto nos condiciona, que nos amenaza o que sin darnos cuenta nos encierra en un círculo vicioso, en el círculo patético del "qué dirán si.." .. porque al fin y al cabo ¿de qué hablamos cuando hablamos de miedo? o ¿de quién hablamos cuando hablamos de miedo?..

Pensemos en lo que para nosotros vale la pena: una vida simple, sin tensiones, pero a su vez sin sueños por los que luchar, sin motivos que nos inspiren a ir más allá, quizás una vida monótona sin subidas ni bajadas, pero sin peligros; o jugarnos por esa vida que deseamos, en la que los sueños son nuestro principal objetivo, y aunque muchas veces trastabillemos o, hasta dudemos, seamos felices con el simple hecho de ser lo que queremos ser.. 

Les dejo unas palabras de Eduardo Galeano, que me parecieron más que inspiradoras:
Ventana sobre el miedo

El hambre desayuna miedo.
El miedo al silencio aturde las calles.
El miedo amenaza:
Si usted ama, tendrá sida.
Si fuma, tendrá cáncer.
Si respira, tendrá contaminación.
Si bebe, tendrá accidentes.
Si come, tendrá colesterol.
Si habla, tendrá desempleo.
Si camina, tendrá violencia.
Si piensa, tendrá angustia.
Si duda, tendrá locura.
Si siente, tendrá soledad.
Eduardo Galeano